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Tamaño de la foto de carnet: milímetros, píxeles y kilobytes

El DNI español pide 32 × 26 mm, un visado Schengen 35 × 45 y EE. UU. 51 × 51. Las medidas reales de cada trámite y cómo pasar de milímetros a píxeles sin quedarte corto.

«Foto de carnet» no es una medida. Es una categoría, y dentro de ella cada trámite pide una cosa distinta: el DNI español no usa el mismo tamaño que un visado Schengen, y ninguno de los dos coincide con el 4×4 que piden en buena parte de Latinoamérica. Encima, unos lo expresan en milímetros, otros en píxeles y otros en kilobytes, que son tres cosas que no se pueden intercambiar.

Las medidas que se piden de verdad

  • DNI y pasaporte españoles: 32 × 26 mm. Sí, es un tamaño raro y no coincide con casi ningún otro país, pero es el que figura en la documentación oficial. Fondo blanco liso y uniforme, de frente, cabeza descubierta y sin gafas de cristales oscuros. La misma foto sirve para los dos documentos. Ojo: muchas oficinas ya te hacen la foto allí mismo al renovar, así que conviene preguntarlo al pedir cita.
  • Visados Schengen y la mayoría de Europa: 35 × 45 mm.
  • Estados Unidos: 51 × 51 mm, es decir 2 × 2 pulgadas, cuadrada.
  • 4 × 4 cm: el «carnet» habitual en varios países de Latinoamérica, para trámites internos.
  • China: 33 × 48 mm. India: 51 × 51 mm. Japón: 45 × 45 mm.

No hay ninguna medida universal, y esa es la razón por la que buscar «tamaño foto carnet» a secas devuelve cifras contradictorias. Lo que hay que buscar es el trámite concreto.

Milímetros, píxeles y kilobytes no son lo mismo

Aquí es donde se atasca casi todo el mundo. Un milímetro es una medida física: solo significa algo cuando la foto está impresa. Un píxel es una medida digital. Y un kilobyte no mide nada de eso: mide lo que pesa el archivo.

Para pasar de milímetros a píxeles hace falta una resolución. El estándar de imprenta es 300 ppp, y a esa resolución 1 mm son unos 11,8 píxeles. De ahí salen las equivalencias:

  • 32 × 26 mm ≈ 378 × 307 px
  • 35 × 45 mm ≈ 413 × 531 px
  • 4 × 4 cm ≈ 472 × 472 px
  • 2 × 2 pulgadas = 600 × 600 px exactos

Y el peso va aparte. Cuando un portal dice «máximo 240 KB» está hablando de lo que ocupa el archivo, no de su tamaño en pantalla. Por eso pasa una cosa que desespera: comprimes la foto para que quepa, y el portal la sigue rechazando porque al comprimirla se te quedó por debajo del mínimo de píxeles. Son dos requisitos independientes y hay que cumplir los dos a la vez.

Qué hacer con la foto que ya tienes

Si la foto está bien hecha, lo que falta es recortarla a la medida correcta. Tenemos presets con las medidas ya puestas: 32 × 26 mm para el DNI y el pasaporte españoles, 35 × 45 mm para visados europeos, 4 × 4 cm, 2 × 2 pulgadas y las de visado de EE. UU., que además deja el archivo por debajo de 240 KB sin bajar de 600 px. Todo funciona dentro del navegador: la foto no sale de tu equipo, no se sube a ningún servidor y no hace falta registrarse.

Si el problema es solo el peso, reducir la imagen a 1 MB o a 100 KB lo resuelve sin tocar el encuadre. Y si la foto viene de un iPhone, antes hay que pasarla de HEIC a JPG, porque ningún portal oficial acepta HEIC.

Comprobar antes de enviarla

El comprobador de foto de carnet mide lo que es medible: dimensiones en píxeles, proporción, peso del archivo, si la imagen está realmente en color, lo uniforme que es el fondo, la nitidez y una estimación del tamaño de la cabeza dentro del encuadre.

Dice también con claridad lo que no juzga —la expresión, las gafas, si tienes los ojos abiertos— y cuando el fondo es demasiado movido para medir nada, responde «no se ha podido valorar» en vez de inventarse un número. Ninguna herramienta puede garantizarte que una foto vaya a ser aceptada: eso lo decide quien revisa el trámite.

Dos cosas que no hay que hacer

No retoques la foto. Nada de filtros, suavizado de piel ni fondos sustituidos con inteligencia artificial. Las administraciones comprueban automáticamente si una imagen ha sido editada, y Canadá directamente las rechaza. Recortar, cambiar el tamaño o convertir el formato no cuenta como retoque: eso cambia el encuadre y el archivo, no tu cara.

No escanees una foto impresa. El escaneado arrastra la textura del papel y un tono de color raro, y después del recorte suele quedarse por debajo de la resolución mínima. Usa siempre el archivo original.

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